sábado, 23 de agosto de 2008

Opacitron de Rabath




Y caen, caen y caen;
En espacios fríos y convexos
Espejos de luz mortinata.

Y caen, caen y caen;
Moribundos de canto y de beso
Caen rotundo, caen de mis huesos.

¡Ay! Amargura de esta mi hora
Ah... Suspiro lejano y confuso,
Tentando a la suerte de versos complejos.

Bombillas doradas llenitas de oro,
Espigas crueles de mis ojos grises,
Luz furiosa ¡muere!

Javier Díaz G.

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